Ya se empiezan a ver las primeras Colmenillas, animate a ver si recolectas alguna.
Las colmenillas (Morchella vulgaris), también conocidas como morillas, múrgulas, crispilla, bresquilla o morchelas entre otros nombres que también varían según la región y la variedad, son setas de primavera que en su periodo más extendido se pueden encontrar frescas de marzo a junio, pero sus mejores meses son abril y mayo.
Las colmenillas destacan, además de por sus cualidades organolépticas, resultan muy aromáticas, con una textura cartilaginosa y un sabor dulzón exquisito, por su morfología. Como podéis contemplar en la imagen, las colmenillas constan de un pie casi cilíndrico, algo globoso y hueco en su interior, y un sombrero que puede ser cónico o ligeramente esférico, también hueco en su interior, de color variable entre el beige, pardo, gris, y un exterior característico en forma de panal.
Las colmenillas no se pueden consumir en crudo por su toxicidad (contienen hemolisinas termolábiles (TLH), proteínas que rompen las membranas celulares de eritrocitos, leucocitos y plaquetas, y que se alteran o descomponen por acción del calor), según los expertos hay que combinar el secado y la cocción, así que si son frescas, primero deben secarse, después rehidratarse (desechando el agua) y a continuación cocinarse unos 30 minutos a una temperatura entre 70 y 90º C.

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